VIERNES, 26 DE DICIEMBRE DE 2025 a las 14:14
– Con la Navidad a punto de terminar, la pequeña localidad de Rivesaltes, en el departamento de los Pirineos Orientales, se enfrenta a una situación de emergencia. El río Agly, una vía fluvial costera que atraviesa la localidad, se ha desbordado, lo que genera una creciente preocupación entre los residentes, que ven cómo el agua sube peligrosamente cerca de sus hogares. Las autoridades han emitido una alerta naranja, sumiendo a la población en la ansiosa expectativa de lo que podría convertirse en la peor lluvia de la década.
Un episodio mediterráneo de intensidad inusual

Durante varios días, el departamento de los Pirineos Orientales se ha visto azotado por un episodio mediterráneo excepcionalmente violento. Météo France ha mantenido la alerta naranja del departamento por riesgo de lluvia, inundaciones y riadas este viernes 26 de diciembre. Este fenómeno meteorológico, caracterizado por lluvias torrenciales concentradas en un corto período, ha transformado los paisajes habitualmente serenos de la llanura del Rosellón en una auténtica zona inundable.
Los datos hablan por sí solos: durante todo el mes de diciembre de 2025, la precipitación total alcanzó los 203,8 mm, un aumento del 271 % con respecto a la media estacional. Esta excepcional situación meteorológica convierte a diciembre de 2025 en el mes más lluvioso de la región en mucho tiempo. Los suelos, saturados por semanas de lluvia continua, ya no pueden absorber el agua, que ahora fluye directamente a los ríos, ya crecidos.
El Agly: un río amenazante.
En Rivesaltes, el río Agly preocupa especialmente a las autoridades y a los residentes. Según las últimas mediciones realizadas por el servicio de vigilancia de inundaciones Vigicrues, el nivel del río alcanzó los 2,34 metros el miércoles 24 de diciembre a las 8:40 h, mostrando un descenso muy lento pero insuficiente para tranquilizar a la población. Sin embargo, las intensas lluvias caídas durante la noche del jueves al viernes obligaron a las autoridades a declarar el Agly en alerta naranja, mientras que otras vías fluviales de la región ya estaban bajo vigilancia. La estación de medición de Rivesaltes muestra gráficos preocupantes que muestran una tendencia al alza a pesar de los esfuerzos de control. Los mapas de alerta de inundaciones, elaborados a la 1:00 h del 24 de diciembre, ya preveían una situación precaria para los próximos días. Los servicios de meteorología están especialmente preocupados por las próximas horas, ya que la persistencia de las lluvias podría provocar el desbordamiento de las riberas en las zonas más vulnerables del municipio. Residentes en alerta máxima.
En las calles de Rivesaltes, el ambiente es tenso.
Quienes viven cerca de las orillas del río Agly no ocultan su ansiedad. “No podemos dormir tranquilos”, explica Marie Durand, cuya casa está a menos de 200 metros del río. “Cada sonido del agua nos sobresalta. Ya hemos empacado nuestras pertenencias por si necesitamos evacuar rápidamente”. Muchas familias han subido sus objetos de valor al piso de arriba y han bloqueado las puertas con sacos de arena.

Los comercios del centro de la ciudad han cerrado sus puertas como medida de precaución. El alcalde de Rivesaltes, reunido en una célula de crisis con los servicios de emergencia, declaró: «Hemos activado el plan de emergencia municipal. Los equipos municipales están movilizados 24/7 para supervisar las zonas sensibles e intervenir en caso de urgencia». Las carreteras más expuestas se han cerrado al tráfico y se han instalado barreras de seguridad para impedir que los residentes se acerquen a las zonas peligrosas.
Coordinación ejemplar de los servicios de emergencia
Ante esta amenaza, los servicios de emergencia están demostrando una coordinación notable.

Los bomberos de los Pirineos Orientales, reforzados por equipos de los departamentos vecinos, patrullan constantemente las orillas del río Agly. La prefectura ha activado el Centro de Operaciones Departamental (COD), que coordina todas las intervenciones. La gendarmería controla el acceso y asiste en la evacuación preventiva de las viviendas más expuestas.
Se han abierto varios refugios de emergencia en escuelas y centros comunitarios para alojar a las familias que tendrán que abandonar sus hogares. “Hemos previsto más de 200 plazas de refugio”, explica el director de servicios departamentales, “y estamos listos para abrir más si es necesario”. La Cruz Roja y otras organizaciones benéficas también se movilizan para proporcionar alimentos, mantas y apoyo psicológico a las personas desplazadas. Rivesaltes: Lluvias, inundaciones, la amenaza de crecida del río Agly preocupan a los residentes.
Un contexto histórico preocupante.
Inundación del río Agly a finales de diciembre de 2025
Esto trae recuerdos dolorosos a los habitantes de Rivesaltes. La región ha sufrido inundaciones dramáticas en el pasado, especialmente en 1999 y 2003, que causaron importantes daños materiales y pérdidas humanas. Las obras de protección contra inundaciones realizadas desde entonces se ven sometidas a una dura prueba debido a la excepcional intensidad de las lluvias.
Los expertos señalan que el cambio climático podría explicar en parte este aumento en la frecuencia e intensidad de los episodios mediterráneos. “Lo que observamos hoy corresponde a los escenarios más pesimistas de los climatólogos”, explica un hidrólogo local. “Los fenómenos extremos son cada vez más frecuentes y violentos, y nuestra infraestructura de protección en ocasiones se ve desbordada”.Los ríos vecinos también representan una amenaza.
El Agly no es la única vía fluvial preocupante en la región. Los servicios de alerta por inundaciones también han declarado en alerta naranja los ríos Réart, Berre y Orbieu, en los departamentos de Aude y Pirineos Orientales. Esta situación generalizada complica considerablemente la gestión de crisis, ya que los recursos de emergencia deben distribuirse en una amplia zona. La inundación simultánea de varios ríos también aumenta el riesgo de desbordamiento de los sistemas de drenaje pluvial.
Pronóstico para las próximas horas
Según los últimos informes meteorológicos, se espera que las lluvias se mantengan intensas durante 24 a 48 horas más antes de disminuir gradualmente. Los meteorólogos están especialmente preocupados por la combinación de las nuevas lluvias y el agua que desciende de las montañas circundantes. “El riesgo máximo podría alcanzarse el sábado por la mañana, cuando todas estas masas de agua converjan en la llanura de Rivesaltes”, explica un funcionario de Vigicrues (el servicio francés de vigilancia de inundaciones).

Las autoridades instan a la máxima vigilancia y recomiendan a los residentes evitar riesgos innecesarios. Se desaconseja viajar a menos que sea absolutamente necesario, y se insta a la ciudadanía a seguir atentamente las instrucciones difundidas por los medios de comunicación locales y las cuentas oficiales de los servicios de emergencia en redes sociales.
Solidaridad y resiliencia ante la adversidadA pesar de la tensión, el fuerte sentido de comunidad y solidaridad vecinal es evidente. Numerosas iniciativas ciudadanas han surgido espontáneamente: grupos de jóvenes ayudan a las personas mayores a asegurar sus hogares, dueños de restaurantes preparan comidas calientes para los equipos de rescate y voluntarios recolectan donaciones esenciales para las familias afectadas.
Esta crisis también pone de relieve la vulnerabilidad de nuestra región a los peligros naturales. Los expertos enfatizan la importancia de replantear el desarrollo urbano cerca de las vías fluviales e invertir más en infraestructura de protección adaptada a las nuevas realidades climáticas. Perspectivas y lecciones aprendidas









